La UE respalda a Groenlandia ante el aumento de la preocupación por las amenazas de toma de control de EE. UU. y la unidad de la OTAN

Jan 10, 2026 - 02:00
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La UE respalda a Groenlandia ante el aumento de la preocupación por las amenazas de toma de control de EE. UU. y la unidad de la OTAN

por enr con AFP, ANSA, BTA, CTK, dpa, Europa Press, HINA, Lusa, MIA, PAP, Ritzau, STA | 09.ene 2026 | Historias claveç

Estados Unidos no se anda con rodeos: quiere Groenlandia. Dinamarca y Groenlandia —con el respaldo de la UE— han rechazado con firmeza las alegaciones de “seguridad nacional” de Washington y han lanzado una seria advertencia sobre el posible colapso de la OTAN.

La Unión Europea ha reafirmado su solidaridad con Dinamarca y Groenlandia mientras busca una respuesta eficaz a las renovadas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de apoderarse de la isla ártica.

«En lo que respecta a Groenlandia, permítanme ser claro: Groenlandia pertenece a su pueblo», declaró el miércoles el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ante las nuevas pretensiones estadounidenses sobre la mayor isla del mundo. «Nada puede decidirse sobre Dinamarca o Groenlandia sin Dinamarca, o sin Groenlandia. Cuentan con todo el apoyo y la solidaridad de la Unión Europea».

Trump ha insistido en que Estados Unidos «necesita Groenlandia por razones de seguridad nacional», citando la creciente presencia de buques chinos y rusos en la región ártica como una amenaza. En repetidas ocasiones se ha negado a descartar el uso de la fuerza para apoderarse de la isla estratégica, lo que ha provocado conmoción e indignación en Dinamarca y en otros aliados europeos tradicionales de Estados Unidos.

El martes, la Casa Blanca afirmó que Trump estaba «discutiendo opciones» para tomar el control de Groenlandia, incluida una acción militar. El miércoles dijo que había «discutido activamente» con su equipo la compra de Groenlandia.

Dinamarca, Groenlandia y la Unión Europea han rechazado con firmeza las reivindicaciones de Trump sobre la isla.

La capital de Groenlandia, Nuuk, y la capital danesa, Copenhague, han reiterado que el territorio no está en venta y que solo Groenlandia puede decidir su futuro. Actualmente está gobernada por una coalición que no tiene planes de buscar la independencia de Dinamarca a corto plazo.

La isla forma parte del Reino de Dinamarca, pero goza de amplia autonomía y no es miembro de la UE. Resulta estratégica por su riqueza en materias primas y como base para el control militar del Ártico.

Trump hizo saltar las alarmas en Europa tras su intervención militar en Venezuela, en la que fuerzas especiales estadounidenses capturaron a primera hora del sábado al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Según la agencia francesa AFP, la captura también desató oleadas de desinformación en línea.

Hasta ahora no ha habido indicios del tipo de acumulación militar observada en torno a Venezuela y algunos responsables estadounidenses han presionado para explorar otras opciones, pero en Europa los acontecimientos de Caracas han suscitado temores de que Groenlandia pueda enfrentarse a un escenario similar.

Por qué Washington quiere un control más firme sobre Groenlandia

Groenlandia está en el punto de mira de Trump desde su primer mandato. La relación entre Estados Unidos y Groenlandia se remonta a décadas atrás.

La ubicación de Groenlandia es altamente estratégica, ya que se encuentra en la ruta más corta para los misiles entre Rusia y Estados Unidos. Por ello, es una pieza clave del escudo antimisiles estadounidense.

En 1941, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial, Dinamarca —entonces ocupada por la Alemania nazi— autorizó a Estados Unidos a construir y operar bases militares en Groenlandia, entonces colonia danesa en el Ártico, durante el tiempo que durase el conflicto, con el fin de proteger el continente americano.

El embajador danés en Washington, aislado de Copenhague, negoció de manera independiente el acuerdo con Estados Unidos para proteger Groenlandia, que geográficamente forma parte de América del Norte.

Al final de la guerra, Estados Unidos contaba con 15 bases militares en Groenlandia. Hoy solo queda una, la base aérea de Pituffik, en la costa noroeste.

Desde 1951, un acuerdo danés con Estados Unidos —revisado en 2004— otorga a las fuerzas armadas estadounidenses prácticamente carta blanca para actuar en territorio groenlandés, siempre que informen previamente a Dinamarca y a Groenlandia.

Trump ha argumentado que Dinamarca no ha garantizado la seguridad de Groenlandia, que mide 2,2 millones de kilómetros cuadrados (849.424 millas cuadradas), aproximadamente una quinta parte del tamaño de todo el continente europeo.

En el último año, Copenhague ha reforzado sus inversiones en Groenlandia. En 2025, destinó 1.200 millones de euros a la seguridad en la región, recordó el lunes la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.

Un informe reciente del servicio de inteligencia militar danés señaló que Rusia, China y Estados Unidos compiten por desempeñar «un papel más importante» en el Ártico.

Groenlandia cuenta con yacimientos de tierras raras aún sin explotar y podría ser un actor clave a medida que el deshielo polar —resultado del cambio climático— abre nuevas rutas marítimas.

Groenlandia, situada en el hemisferio occidental, tiene el tamaño del mayor estado de Estados Unidos, Alaska, y una población de solo 57.000 habitantes. Su integración situaría a Estados Unidos por delante de China como el tercer país con mayor superficie terrestre, tras Rusia y Canadá.

Sin embargo, hace un año, el 85 % de los groenlandeses afirmó oponerse a unirse a Estados Unidos, según una encuesta publicada en la prensa danesa y groenlandesa.

El emblema de la OTAN en la sede de Bruselas. Al fondo, ondean las banderas de los Estados miembros. Foto: Anna Ross/dpa

Europa teme la ruptura de la OTAN

Representantes de seis países de la UE y del Reino Unido afirmaron en una declaración conjunta el martes que Groenlandia pertenece a su pueblo y que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre cuestiones relativas a sus relaciones.

Los líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Dinamarca y el Reino Unido señalaron que la seguridad en el Ártico debe lograrse de forma colectiva, en cooperación con los aliados de la OTAN, incluida Estados Unidos.

La primera ministra danesa, Frederiksen, advirtió de que un movimiento militar estadounidense contra Groenlandia o cualquier otro miembro de la OTAN haría añicos la alianza, poniendo fin a «todo», incluida la OTAN y la arquitectura de seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Dinamarca es miembro fundador de la OTAN y ha sido un aliado firme de Estados Unidos, incluida la controvertida decisión de enviar tropas para apoyar la invasión estadounidense de Irak en 2003.

El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, trataron de restar importancia a la disputa mientras asistían en París a las conversaciones de paz sobre Ucrania junto al enviado de Trump, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner. «No puedo imaginar un escenario en el que Estados Unidos de América se vea en la tesitura de violar la soberanía danesa», afirmó Macron.

El ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, instó a Washington a respetar el derecho internacional, señalando que deben mantenerse los principios de soberanía, integridad territorial e inviolabilidad de las fronteras consagrados en la Carta de la ONU.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que «España estará siempre activamente comprometida con las Naciones Unidas y en plena solidaridad con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia».

El primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró que ningún miembro de la OTAN debería atacar o amenazar a otro miembro de la alianza. «De lo contrario, la OTAN perdería su sentido si dentro del pacto hubiera un conflicto o pasos agresivos mutuos», dijo en París.

Trump, en marcado contraste con anteriores presidentes estadounidenses, ha criticado a la OTAN, al verla no como un instrumento del poder estadounidense sino como países más pequeños que se aprovechan del gasto militar de Estados Unidos. «Siempre estaremos ahí para la OTAN, aunque ellos no estén ahí para nosotros», escribió el miércoles Trump en su plataforma Truth Social.

Conversaciones entre Dinamarca y EE. UU. a la vista

Otros países europeos también se han pronunciado sobre la cuestión.

El Gobierno portugués está totalmente alineado con la UE para rechazar los comentarios de Trump sobre Groenlandia, reafirmando que la isla ártica «pertenece a su pueblo».

El primer ministro esloveno, Robert Golob, expresó su apoyo a la declaración de los siete países. «La seguridad del Ártico puede mantenerse con los esfuerzos conjuntos de todos los aliados, incluido Estados Unidos, y sobre todo con un respeto coherente de los principios del derecho internacional y de la Carta de la ONU, como la integridad territorial, la soberanía y la inviolabilidad de las fronteras», afirmó.

El primer ministro croata, Andrej Plenković, dijo a los periodistas que no cree que deba haber «una intervención estadounidense en Groenlandia», y añadió que no hay nadie dentro de la Unión Europea que pueda acoger o aprobar tal situación. «Creemos que esto no ocurrirá», señaló.

Otros reaccionaron con cautela a la espera de conversaciones directas entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos.

El primer ministro checo, Andrej Babiš, afirmó: «No sé si estas declaraciones aportarán algo o no», y añadió que «ya tenemos suficientes conflictos como para tener que ocuparnos de este asunto entre aliados». La República Checa está convencida de que hay margen para resolver la cuestión mediante el diálogo entre Dinamarca y Estados Unidos, dijo el miércoles el ministro de Exteriores, Petr Macinka.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el miércoles que tiene previsto reunirse la próxima semana con representantes de Dinamarca para abordar el interés estadounidense en Groenlandia.

Este artículo es una Historia Clave de ENR. El contenido se basa en información publicada por las agencias participantes en ENR.